
Acabado el Mundial, el pulpo más famoso del mundo sigue ganándose la vida como infalible oráculo. A la espera que empiecen la Liga o el festival de Eurovisión, Paul hace sus pinitos en otros ámbitos de la vida social, cultural y política.
En este sentido, ayer pronosticó que España alcanzará los seis millones de parados en los próximos meses. Paul no dudó en comerse el mejillón encerrado en la urna con esta cifra, obviando los que aguardaban en las urnas alternativas, la de los tres millones, la de los diez millones y la de “Mejor nos vamos a Grecia, que tienen más futuro que aquí”.
Esta demostración científica de que el país no va por buen camino en materia de ocupación ya ha motivado las primeras críticas de la oposición, que ha exigido a Zapatero una comparecencia en el Congreso para dar explicaciones a la previsión del cefalópodo.
El pulpo Paul también ha dictaminado cuántos presos políticos liberará finalmente el gobierno cubano e incluso ha desvelado el sentido de la vida, pero como estaba escrito en alemán, seguimos sin saber cuál es. Actualmente se halla trabajando en el desenlace del culebrón del Estatut de Catalunya. Lleva cinco horas ante los mejillones, pero parece que no acaba de verlo muy claro.








