
El italiano Marco Molto ha sido la primera persona en ser expulsada de por vida del famoso chat de Internet Chatroulette. Marco tuvo la osadía de posar delante de su webcam completamente vestido sin ningún tipo de pudor. Los distintos hombres que le iban apareciendo se ruborizaban ante la visión de un fanático textil, puesto que llevaba hasta guantes, bufanda y un gorrito de lana.
A los diez minutos de estar conectado, y evidentemente sin que le apareciera en el chat ninguna mujer, ya había sido denunciado por multitud de usuarios que protestaron moviendo sus miembros de un lado a otro como quien hace que 'no' con el dedo.
Molto, persona que atiende y cumple a rajatabla todas las leyes y las normas de la sociedad, argumentó que su intención no era molestar a los otros participantes del chat. Aseguró también que su actitud respondió a la lectura y cumplimiento de las normas del sitio web. No le sirvió de nada. Una multa y la expulsión del chat de por vida ha sido el desenlace.
Parece ser que, herido en su orgullo, el italiano piensa en convertirse en un líder antisistema y cambiar completamente su estilo de vida. De momento, por haber publicado este artículo, la redacción del THE BANANA TRIBUNE ha recibido una amenaza de bomba anónima... desde su teléfono móvil.








